Consejos para músicos

¿Cuántas veces se debe ecualizar?

¿Tienes dudas sobre la ecualización a tal grado que en ocasiones ya no entiendes qué estás haciendo?
¿Has escuchado a varios decir que no hay que ecualizar mucho, pero en otros momentos otros te dicen exactamente lo contrario?
¿A lo mejor haces el intento por dejar de estar muévele y muévele a los controles, sin embargo lo que escuchas no te deja muy satisfecho?
Esta es una de las preguntas más populares del medio, y de lo que estoy seguro es que la respuesta no se encuentra en un número determinado, sino en conocer el criterio más adecuado para producir exitosamente un sonido.

Este artículo se centra en el proceso de grabación específicamente, de cuáles son las etapas donde la ecualización puede llegar a tener un papel fundamental.

En un artículo anterior mencioné muy brevemente que las etapas de la producción en estudio se pueden clasificar así:

  • Grabación.
  • Edición.
  • Mezcla.
  • Masterización.

La segunda es donde sería muy poco probable que el ecualizador tuviese alguna participación, pero en las restantes tres la cosa cambia.

Ahora bien, desde mi punto de vista la clave de todo esto es entender el criterio de uso que cada una de estas etapas tiene con respecto al ecualizador; es decir, tener claro cuál es el objetivo en cada etapa de la producción.

Entendiendo esto será mucho más fácil centrarse en obtener el resultado y no pasar a lo siguiente si las expectativas no se cumplen mínimamente.

  • Grabación. En esta etapa podemos decir que hacemos más una ecualización  individualizada. Se trata de obtener el mejor registro del instrumento, de modo que nos concentramos sólo en eso.

Como he mencionado en otras ocasiones el ecualizador no es el aparato mágico que por sí solo nos hará obtener un buen sonido.

Existen otros factores igualmente importantes, y en el mejor de los casos ecualizar tendría que ser sólo un apoyo o complemento al trabajo realizado con el microfoneo, la interpretación, el buen estado del instrumento, una señal limpia, etc. Inclusive puede que ni necesitemos ecualizar.

  • Mezcla. Aquí se trata de saber amalgamar el sonido de todos los instrumentos participantes, de modo que… ¿Te gustó el artículo? Sigue leyendo en este enlace: ArteSonoro.com.mx

Comentario

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: